Imagínese si la configuración de su iPhone comenzase preguntándole si quiere Siri, Alexa o Google Assistant.

Podría suceder. Puede ser.

La Ley de Marketing Digital (DMA) de la UE, un conjunto de reglas dirigidas a los llamados guardianes digitales como Amazon, Microsoft, Fb y Apple, podría tener extensas implicaciones para todo, desde la busca y los navegadores hasta los servicios de correo en múltiples plataformas.

Ahora asimismo semeja apuntar a sus asistentes digitales preferidos.

Los responsables políticos de la UE han estado trabajando en AMD a lo largo de prácticamente un par de años con la meta de «asegurar mercados abiertos y justos». Se dirige a empresas y servicios digitales que tienen grandes bases de usuarios (cuarenta y cinco millones de usuarios activos mensuales) y grandes ingresos (setenta y cinco mil millones de euros). Si se decreta en el mes de octubre del año vigente, aplica:

  • Interoperabilidad entre estas grandes empresas y distribuidores externos
  • Acceso de los clientes del servicio a los datos generados en los servicios de estas empresas
  • Esto daría a los anunciantes la posibilidad de usar sus herramientas para medir el desempeño de los anuncios en estas grandes plataformas empresariales (piense en Google AdSense)
  • Abrir servicios de mail dueños a la interoperabilidad con servicios de mail de terceros
  • Plataformas abiertas a promociones y uso de servicios de transacciones de terceros

Esta semana, no obstante, los comités de la UE se reunieron de nuevo para proseguir negociando el DMA, y escondo entre la larga lista de nuevas demandas está esto:

«… un requisito para permitir a los usuarios seleccionar de manera libre su navegador, asistentes virtuales o buscadores».

La elección del navegador y la selección del motor de busca ya son un hecho en iOS, macOS y iPadOS de Apple, como en Windows de Microsoft y navegadores como Microsoft Edge y Chrome.

Lo que verdaderamente absolutamente nadie nos solicita, y que a menudo está integrado en el hardware, son nuestros asistentes virtuales.

Cada iPhone viene con Siri incorporado a nivel del sistema. Siri es el asistente que responde cuando sostienes presionado el botón de suspensión. Es la voz digital que responde cuando afirmas «Oye, Siri». En los dispositivos de Google, el Asistente de Google es el predeterminado. Más esencial aún, no se vende ningún dispositivo Echo con la capacidad de mudar de Alexa a otro asistente.

Tal como está escrito, este DMA expone a Apple, Amazon y probablemente a Google a infracciones y multas si no dejan a los usuarios seleccionar entre, por ejemplo, Siri y Alexa o el Asistente de Google e inclusive Bixby de Samsung. Las infracciones individuales de cualquiera de las reglas de la DMA darían sitio a multas equivalentes al diez % de los ingresos mundiales totales y podrían llegar al veinte % de los ingresos por infracciones repetidas.

Cabe indicar que la Comisión Europea, que inspecciona la UE y no las operaciones globales de Apple, Fb, Microsoft y otras empresas seleccionables, está atacando las ganancias globales de cada empresa.

Esto plantea aún más la cuestión de la mordedura real de estas reglas potenciales.

Desarrolladas con la meta de resguardar a las pequeñas empresas, las compañías más pequeñas y, en particular, los intereses de las compañías y los clientes del servicio europeos, las reglas adoptadas en la UE pueden afectar a los clientes del servicio de todo el planeta.

Google y Apple publicaron declaraciones que, aunque parecían respaldar el sentimiento de DMA, los dos expresaron su preocupación sobre de qué forma las reglas podrían afectar la innovación, la elección, la privacidad y la seguridad.

Un portavoz de Apple compartió esta declaración con LaComparacion sobre las últimas disposiciones:

«Apple siempre y en todo momento se ha comprometido a crear los mejores y más renovadores productos para nuestros clientes del servicio y a asegurar que su privacidad y seguridad estén siempre y en todo momento protegidas. Nos prosigue preocupando que ciertas disposiciones de la DMA creen vulnerabilidades superfluas en la privacidad y seguridad de nuestros usuarios. al paso que otros nos prohibirán cobrar por la propiedad intelectual en la que invertimos mucho. Creemos de forma profunda en la competencia y en la creación de mercados competitivos prósperos en el mundo entero, y seguiremos trabajando con las partes interesadas de toda Europa con la esperanza de atenuar estas vulnerabilidades”.

La compañía no habla, por el momento, de asistentes virtuales.

La pregunta del asistente de voz

Para Google, Apple y Amazon, Google Assistant, Siri y Alexa representan un tejido conectivo esencial en sus ecosistemas de dispositivos y servicios conectados.

Apple deja que Siri hable y controle iPads, iPhones, Macs, HomePods y controle servicios como Apple Music y Maps. El Asistente de Google se integra en prácticamente todos los sistemas basados ​​en la base de conocimiento de Google. Alexa es un caso interesante pues, quizá aun más que Google Assistant, se cuela en todo el hardware y servicios de Amazon y, como servicio abierto, vive en infinidad de hardware de terceros. Además de esto, a diferencia de Siri de Apple, te deja integrar el control de servicios de terceros. Mabe la UE se va a ver más afable con Alexa.

Si en el mes de octubre la UE puede decretar la DMA completa, su impacto se va a sentir mucho alén de las fronteras de la UE. Probablemente el Congreso y la Casa Blanca, que han estado pensando y discutiendo la regulación y la disrupción de las grandes tecnologías a lo largo de años, puedan emplear DMA como modelo para una solución veloz hasta el momento en que pueda presentar sus reglas. respiración).

Si todo esto sucede, va a ser un día de arreglo de cuentas para Apple, Google, Amazon, Fb y otras grandes empresas tecnológicas que alcancen el umbral. Asimismo podría mudar las reglas del juego para su asistente virtual preferido.

«Oye Siri, ¿estás preocupada?»

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